Con el principal objetivo de mostrar el concepto de integralidad que guía el mundo del vino por la cultura mediterránea, hace más de tres años iniciamos tres ocupaciones provenientes de tres identidades personales independientes que han interaccionado hasta la fusión.

La intención concreta de hacer una cosa ciertamente nueva surgió durante la sobremesa de una comida de invierno, donde nos hizo una clara ilusión a las tres personas que estabamos sentadas a la mesa de intentar grabar en un vino toda aquello que sentíamos, para que una vez acabado quien fuese que lo deseara lo pudiera interpretar. Muy probablemente, el origen exacto de aquello que acababa de empezar había estado anterior, de manera individual en cada uno de nosotros y ser conscientes de ello. Solo fue necesario ilusionarse y vivir.

Después de hablar, comer y beber en repetidas ocasiones, la imagen plástica del vino que a la vez se proyectaba técnicamente, tomó cuerpo. El vino y el arte estaban humanamente ligados. Al mismo tiempo cada componente era libre. Pronto entramos en contacto con un elaborador del Priorat de confianza, le expusimos el tema y aceptaba jugar el papel que le ofrecíamos. Supimos que no era fácil. Para un productor con vinos propios consolidados, no siempre le puede ser atractivo ponerse a trabajar para hacer un vino donde todo le viene marcado, desde el proyecto técnico hasta el vestido de la botella, pasando por las variedades y los porcentajes de uva, el tipo de barrica a usar, el tiempo de crianza, el tipo de botella, el tipo de corcho o el número de botellas a elaborar.Hacia frente a un encargo donde su participación tenía que ajustarse en todo momento al proyecto elaborado por otros.

Igual que en la manera de nacer, todo en este proyecto se ha hecho desde la ilusión (sin caer en la ingenuidad) i desde el rigor (evitando altisonancias), a la hora de ser fieles al proyecto original y al procedimiento técnico aplicado, siempre siguiendo criterios ciertamente atrevidos y, sobretodo, libres.

En el ámbito técnico siempre se han seguido criterios usando la practicas enológicas más actualizadas, procurando una larga vida al vino y unos índices de calidad ciertamente altos. Trabajar de esta manera era indispensable para que nadie confundiera DAU AL CEP con un capricho frívolo o un festival de juegos florales, donde no se ha entrado en ningún momento ha sido en la cotilla de la moda. Este vino no se ha elaborado porque guste a nadie. Sino para que guste a todo el mundo. Sabemos sobradamente que este criterio se ha podido seguir por el hecho de no ser, este vino, una presa de la incandescencia comercial. Pero también queremos dejar claro que hacer hoy un vino aplicando la modernidad y dejando a un lado los aspectos eminentemente comerciales, es posible.

Así pues, el proyecto técnico original no ha sufrido ningún cambio durante todo el período de elaboración. Tan solo se han hecho los ajustes imprescindibles para asegurar los criterios de calidad marcados también en el propio proyecto.

Pero estamos convencidos que la disciplina científica es muy poca cosa sin la filosofía. Solo con la filosofía es posible conseguir trabajar y desde la parte más esencial (naturaleza), avanzar en el aprendizaje y ser honesto. Caemos en una trampa cuando contemplamos el vino solo como un producto.

DAU AL CEP no es un previo de otro vino. La totalidad de los factores que han intervenido y su interacción es irrepetible. Un segundo DAU AL CEP seria romper el pacto de fidelidad entre los integrantes del proyecto. Por tanto, el resultado seria otro con toda seguridad.

Quizás alguien lo calificaría como un vino hecho al revés. Y quizá tendría parte de razón. Mientras no es extraño i haciendo un vino sobre la marcha para ajustarlo a un mercado y después buscar un artista para que dé el punto de exclusividad, en DAU AL CEP primero se ha planificado sin pensar en ningún sector en concreto, no se ha modificado el proyecto en ningún momento y la etiqueta fue anterior al vino.
Se ha elaborado también con un punto de romanticismo por parte de los tres. En algo donde la valoración sensorial es extremadamente importante, todavía es posible. Ha estado un placer y la serenidad de hacer un vino con la única intención de expresarse.

Con DAU AL CEP también se ha querido:

- Provocar en la gente un interés por los aspectos sensoriales de todo aquello que nos rodea.

- Exponer que la expresión artística se puede fundir con algo tan cotidiano con una botella de vino.

- Reivindicar el derecho a la libertad en el sentido más profundo de la palabra, aunque cada día más signifique ir a   contracorriente y represente un esfuerzo considerable.

- Dejar claro que el vino es un producto endémico en la zona mediterránea que ha sido un hecho cultural a lo largo de   sus 2100 años de historia.

- Denunciar que actualmente el vino está sometido a un fuerte efecto de la moda, hecho que lo aparta de su lugar   natural.

- Dejar claro que es un ingrediente importante dentro de la gastronomía aportando alimento y hedonismo.

- Recordar que siempre ha sido el eje vertebral de diversas profesiones. En este caso un de artística, una de técnica y una   de sociológica.

- Dejar claro que el concepto interactivo es muy antiguo.

- Exponer que, a veces, sacar el máximo rendimiento de un proyecto depende solo de aplicar los criterios más sencillos y   ser fiel al objetivo.

- Dejar claro que la ilusión todavía es el ingrediente principal, seguramente, para todo.

Que nadie vea en DAU AL CEP ninguna intención de enseñar nada. Es un producto de interacción humana entre amigos donde el resultado físico en una botella de vino. Con ella, los participantes en la aventura, pretendemos transmitir mediante la expresión sensorial del vino, toda aquello que hemos sentido en el transcurso de estos tres años de trabajo conjunto.

Podría haber sido un libro. Hemos preferido que sea un vino.

Modest Cuixart

Màrius Fuertes i Mateu

Lluís Bofill i Miquel

- 3 de febrero del 2003. Foro de la FNAC de la Illa Diagonal. Barcelona.

- 25 de febrero del 2003. Foro gastronómico de Vic. Vic.

- 8 de abril del 2003. La Torre de Can Roca. Girona.

- 22 de mayo del 2003. L’Excellence. Les sens du vin. Andorra La Vella. Principado de Andorra.

- 12 de diciembre del 2003. Vins i Licors Grau. Palafrugell.